viernes, 12 de agosto de 2011

LLUVIA



La lluvia tiene un vago secreto de ternura,
algo de soñolencia resignada y amable,
una música humilde se despierta con ella
que hace vibrar el alma dormida del paisaje.

Es un besar azul que recibe la Tierra,
el mito primitivo que vuelve a realizarse.
El contacto ya frío de cielo y tierra viejos
con una mansedumbre de atardecer constante.

Es la aurora del fruto. La que nos trae las flores
y nos unge de espíritu santo de los mares.
La que derrama vida sobre las sementeras
y en el alma tristeza de lo que no se sabe.

La nostalgia terrible de una vida perdida,
el fatal sentimiento de haber nacido tarde,
o la ilusión inquieta de un mañana imposible
con la inquietud cercana del color de la carne.

El amor se despierta en el gris de su ritmo,
nuestro cielo interior tiene un triunfo de sangre,
pero nuestro optimismo se convierte en tristeza
al contemplar las gotas muertas en los cristales.

Y son las gotas: ojos de infinito que miran
al infinito blanco que les sirvió de madre.

Cada gota de lluvia tiembla en el cristal turbio
y le dejan divinas heridas de diamante.
Son poetas del agua que han visto y que meditan
lo que la muchedumbre de los ríos no sabe.

¡Oh lluvia silenciosa, sin tormentas ni vientos,
lluvia mansa y serena de esquila y luz suave,
lluvia buena y pacifica que eres la verdadera,
la que llorosa y triste sobre las cosas caes!

¡Oh lluvia franciscana que llevas a tus gotas
almas de fuentes claras y humildes manantiales!
Cuando sobre los campos desciendes lentamente
las rosas de mi pecho con tus sonidos abres.

El canto primitivo que dices al silencio
y la historia sonora que cuentas al ramaje
los comenta llorando mi corazón desierto
en un negro y profundo pentagrama sin clave.

Mi alma tiene tristeza de la lluvia serena,
tristeza resignada de cosa irrealizable,
tengo en el horizonte un lucero encendido
y el corazón me impide que corra a contemplarte.

¡Oh lluvia silenciosa que los árboles aman
y eres sobre el piano dulzura emocionante;
das al alma las mismas nieblas y resonancias
que pones en el alma dormida del paisaje!


-Federico García Lorca-

miércoles, 10 de agosto de 2011

Quino y su genialidad





















Quino, el autor de Mafalda, desilusionado con el rumbo que está tomando el mundo en cuanto a valores y educación, expresó su sentimiento al respecto...


miércoles, 3 de agosto de 2011



A veces el alma llora.

Con gestos pequeños se puede lastimar a una persona.

Siento mi alma herida.

Es un chucho frío y estremecedor que te recorre todo el cuerpo.

Hoy me lastimaron.

Cris



martes, 19 de julio de 2011

ODA A LA AMISTAD



Después de un tiempo, uno aprende la sutil diferencia entre sostener una mano y encadenar un alma; y uno aprende que el amor no significa acostarse y que una compañía no significa seguridad, y uno empieza a aprender...
Que los besos no son contratos y los regalos no son promesas, y uno empieza a aceptar sus derrotas con la cabeza alta y los ojos abiertos, y uno aprende a construir todos sus caminos en el hoy, porque el terreno de mañana es demasiado inseguro para planes... y los futuros tienen una forma de caerse en la mitad.
Y después de un tiempo uno aprende que si es demasiado, hasta el calor del sol quema. Así que uno planta su propio jardín y decora su propia alma, en lugar de esperar a que alguien le traiga flores.
Y uno aprende que realmente puede aguantar, que uno realmente es fuerte, que uno realmente vale, y uno aprende y aprende... y con cada día uno aprende.
Con el tiempo aprendes que estar con alguien porque te ofrece un buen futuro significa que tarde o temprano querrás volver a tu pasado.
Con el tiempo comprendes que sólo quien es capaz de amarte con tus defectos, sin pretender cambiarte, puede brindarte toda la felicidad que deseas.
Con el tiempo te das cuenta de que si estás al lado de esa persona sólo por acompañar tu soledad, irremediablemente acabarás deseando no volver a verla.
Con el tiempo entiendes que los verdaderos amigos son contados, y que el que no lucha por ellos tarde o temprano se verá rodeado sólo de amistades falsas.
Con el tiempo aprendes que las palabras dichas en un momento de ira pueden seguir lastimando a quien heriste, durante toda la vida.
Con el tiempo aprendes que disculpar cualquiera lo hace, pero perdonar es sólo de almas grandes.
Con el tiempo comprendes que si has herido a un amigo duramente, muy probablemente la amistad jamás volverá a ser igual.
Con el tiempo te das cuenta de que aunque seas feliz con tus amigos, algún día llorarás por aquellos que dejaste ir.
Con el tiempo te das cuenta de que cada experiencia vivida con cada persona es irrepetible.

DOS GOTAS




La mañana despuntó lluviosa. Los grises abundaban por doquier. Era uno de esos días donde la mayoría quiere quedarse en su cama o, por lo menos, en su casa. Chaparrones fuertes empapaban a los obligados transeúntes que salían hacia sus puestos de trabajo. Las calles comenzaban a desbordar. Ya no era solo caminar bajo la lluvia, también había que sortear los grandes charcos de agua que se acumulaban tanto en las veredas como en los cordones de las mismas, lo cual exigía, a más de uno, saltar.


Esquivando todos estos obstáculos, subí al colectivo que me llevaría a mi trabajo. Por suerte, a la hora que lo tomo, se consiguen asientos libres. Mis preferidos son los de atrás, y si es individual mejor.


Luego de colocar mi tarjeta SUBE en el dispositivo que me descontará el importe de mi pasaje, pero no me dará ningún boleto, visualicé dos asientos simples y vacios, justo al fondo. Para allí me dirigí cuando vi que ambos asientos estaban humedecidos con dos gotas de agua. Los que estaban sentados me reojeaban para ver qué haría. Sin dar vueltas, pasé mi mano por el asiento, lo limpié y me senté.


¡Estupor!


Riéndome interiormente, me preparé para ver el mejor espectáculo de estupidez humana y además gratuito: el asiento delante del mío también estaba humedecido por otras dos gotas de agua.


Comenzaba a llenarse el colectivo y todos los que descubrían el asiento en cuestión, se dirigían raudamente hacia el fondo, pero cuando notaban que estaba mojado, frenaban en seco y buscaban otro lugar para sentarse.


Entre estos personajes había uno que lucía un elegante piloto que le llegaba, fácil, a las rodillas. Pues ni él “pudo” sentarse en ese asiento con dos gotas incluidas.


Esto me hizo pensar, es más, casi entro en crisis, sobre la función de un piloto. ¿No es acaso esta vestimenta impermeable? Si la persona sube cuando llueve ¿no está esta prenda, ya, mojada? ¿Qué cortocircuito mental hace que no puedan sentarse allí?


Por suerte, pasada como media hora de viaje, subió un señor enfundado en un sobretodo de, por lo menos, cinco centímetros de espesor y sin pensarlo se sentó.


¡Estupor!... y caras de resignación por haber perdido tan preciado asiento so pena de sufrir las miradas de los demás pasajeros. ¡Cuánto pesa, todavía en algunos, el "qué dirán"!


En los colectivos pasan cosas raras y hoy tuve ganas de contar una de ellas.


Cris

domingo, 17 de julio de 2011

viernes, 15 de julio de 2011

POEMA DE LA AMISTAD



No puedo darte soluciones para todos los problemas de
la vida, ni tengo respuestas para tus dudas o temores,
pero puedo escucharte y compartirlo contigo.
No puedo cambiar tu pasado ni tu futuro.
Pero cuando me necesites estaré junto a ti.
No puedo evitar que tropieces.
Solamente puedo ofrecerte mi mano para que te sujetes
y no caigas.
Tus alegrías, tus triunfos y tus éxitos no son míos.
Pero disfruto sinceramente cuando te veo feliz.
No juzgo las decisiones que tomas en la vida.
Me limito a apoyarte, a estimularte y a ayudarte si me
lo pides.
No puedo trazarte limites dentro de los cuales debes
actuar, pero si te ofrezco el espacio necesario para
crecer.
No puedo evitar tus sufrimientos cuando alguna pena te
parta el corazón, pero puedo llorar contigo y recoger
los pedazos para armarlo de nuevo.
No puedo decirte quien eres ni quien deberías ser.
Solamente puedo quererte como eres y ser tu amigo.
En estos días oré por ti...
En estos días me puse a recordar a mis amistades mas
preciosas.
Soy una persona feliz: tengo más amigos de lo que
imaginaba.
Eso es lo que ellos me dicen, me lo demuestran.
Es lo que siento por todos ellos.
Veo el brillo en sus ojos, la sonrisa espontánea y la
alegría que sienten al verme.
Y yo también siento paz y alegría cuando los veo y
cuando hablamos, sea en la alegría o sea en la
serenidad, en estos días pensé en mis amigos y amigas,
entre ellos, apareciste tú.
No estabas arriba, ni abajo ni en medio.
No encabezabas ni concluías la lista.
No eras el numero uno ni el numero final.
Lo que se es que te destacabas por alguna cualidad que
transmitías y con la cual desde hace tiempo se
ennoblece mi vida.
Y tampoco tengo la pretensión de ser el primero, el
segundo o el tercero de tu lista.
Basta que me quieras como amigo.
Entonces entendí que realmente somos amigos.
Hice lo que todo amigo:
Oré... y le agradecí a Dios por ti.

Gracias por ser mi amigo.

jueves, 14 de julio de 2011

¡¡¡GRACIAS FACUNDO!!!




Cuántas palabras para decir. Tantas que se sintetizan en un gran silencio. Silencio de profunda gratitud por su paso por esta vida. Admiración, dolor ante su muerte y paz porque sé que él estaba más que preparado para su encuentro con el Señor.


Y ahora está disfrutando de su Presencia, junto a sus seres queridos. Nosotros, desde aquí, te recordamos y te seguimos escuchando porque tenemos mucho que aprender de vos.


Gracias Facundo. Tu Vida es Luz y Camino para mí.


Me quedo con esta frase tuya sobre la muerte:


"No perdiste a nadie, el que murió, simplemente se nos adelantó, porque para allá vamos todos. Además lo mejor de él, el amor, sigue en tu corazón".


Cris

jueves, 7 de julio de 2011

FELICIDAD: CAMINO SINUOSO




El camino a la felicidad no es recto.
Existen curvas llamadas EQUIVOCACIONES,
existen semáforos llamados AMIGOS,
luces de precaución llamadas FAMILIA,
y todo se logra si tienes:
Una llanta de repuesto llamada DECISIÓN,
un potente motor llamado AMOR,
un buen seguro llamado FE,
abundante combustible llamado PACIENCIA,
pero sobre todo un experto conductor llamado
DIOS.

miércoles, 11 de mayo de 2011

jueves, 14 de abril de 2011

SIN PALABRAS...

EL ECO DE LA VIDA


Un niño y su padre caminaban entre las montañas. De repente, el hijo tropezó y cayó al suelo gritando Aaahhh! Para su sorpresa, oyó una voz a lo lejos que gritaba como él. Con curiosidad el niño preguntó: ¿Quién está ahí? ¿Quién está ahííí…? Le respondieron. Molesto con la respuesta, el niño gritó: Cobarde. Pero le respondieron de la misma manera: Cobardeee… El niño desconcertado le preguntó a su padre: ¿Qué sucede papá? El padre, sonriendo le dijo: Hijo mío, presta atención. Se levantó y dirigiéndose a la montaña, gritó: Te admiro. La voz respondió: Te admirooo... Volvió a gritar: Eres un campeón. Y la voz le respondió: Eres un campeónnn... El niño estaba asombrado y no entendía. Se llama Eco, le explicó el padre, aunque en realidad es la vida. Te devuelve todo lo que dices o haces. Nuestra vida es simplemente un reflejo de nuestras acciones. Si deseas más amor en el mundo, crea más amor a tu alrededor. Si deseas felicidad, da felicidad a los que te rodean. Si quieres recibir una sonrisa, sonríe a los que conoces. Esta relación se aplica a todos los aspectos de la vida. La vida te dará de regreso, exactamente aquello que tú le has dado. Tu vida no es una coincidencia, es un reflejo tuyo. Alguien dijo: Si no te gusta lo que recibes de vuelta, revisa muy bien lo que estás dando...

viernes, 8 de abril de 2011

Frases de Groucho Marx


“Jamás aceptaría pertenecer a un club que admitiera como socio a alguien como yo” “Éstos son mis principios!… si no le gustan, tengo otros”

“¿A quién va usted a creer, a mí o a sus propios ojos?”

“El matrimonio es la principal causa del divorcio”

“Humor es posiblemente una palabra; la uso constantemente y estoy loco por ella. Algún día averiguaré su significado”

“Disculpen si les llamo caballeros, pero es que no les conozco muy bien”

“Él puede parecer un idiota y actuar como un idiota. Pero no se deje engañar: es realmente un idiota”

“Nunca olvido una cara. Pero en su caso, haré una excepción”

“Claro que lo entiendo, incluso un niño de 5 años podría entenderlo. ¡Que traigan a un niño de 5 años!”

“Desde el día en que cogí su libro me caí al suelo rodando de risa. Algún día espero leerlo”

“¿Por qué debería preocuparme por la posteridad? ¿Qué ha hecho la posteridad por mí?”

“La justicia militar es a la justicia lo que la música militar es a la música”

“La inteligencia militar es una contradicción de términos”

“La televisión ha hecho maravillas por mi cultura. En cuanto alguien la enciende, me voy a la biblioteca y leo un buen libro”

“He pasado una noche estupenda. Pero no ha sido ésta”

“Debo confesar que nací a una edad muy temprana”

martes, 5 de abril de 2011

TÚ ERES...


Tú eres lo que es el profundo deseo que te impulsa.

Tal como es tu deseo es tu voluntad.

Tal como es tu voluntad son tus actos.

Tal como son tus actos, es tu destino.


Brihadaranya Upanishad

domingo, 3 de abril de 2011

ORACIÓN PARA SONREIR


Señor, bendícenos con la capacidad de sonreír siempre con sinceridad y desde nuestros corazones. Señor, renueva mi espíritu y dibuja en mi rostro sonrisas de gozo por la riqueza de tu bendición. Que mis ojos sonrían diariamente por el cuidado y compañerismo de mi familia y de mi comunidad. Que mi corazón sonría diariamente por las alegrías y dolores que compartimos. Que mi boca sonría diariamente con la alegría y regocijo de tus trabajos. Que mi rostro dé testimonio diariamente de la alegría que tú me brindas. Gracias por este regalo de mi sonrisa, Señor. Amén.

Madre Teresa de Calcuta

MATONESA Y CAFÉ

Cuando las cosas en la vida parecen demasiado, cuando 24 horas al día no son suficientes...recuerda el frasco de mayonesa y el café... Un profesor delante de su clase de Filosofía sin decir palabra tomó un frasco grande y vacío de mayonesa procedió a llenarlo con pelotas de golf. Luego le preguntó a sus estudiantes si el frasco estaba lleno. Los estudiantes estuvieron de acuerdo en decir que si. Así que el profesor tomo una caja llena de canicas y la vació dentro del frasco de Mayonesa. Las canicas llenaron los espacios vacíos entre las pelotas de golf. El profesor volvió a preguntar a los estudiantes si el frasco estaba lleno, ellos volvieron a decir que si. Luego...el profesor tomó una caja con arena y la vació dentro del frasco. Por supuesto, la arena llenó todos los espacios vacíos, así que el profesor preguntó nuevamente si el frasco estaba lleno. En esta ocasión los estudiantes respondieron con un 'si' unánime. El profesor enseguida agregó 2 tazas de café al contenido del frasco y efectivamente llenó todos los espacios vacíos entre la arena. Los estudiantes reían en esta ocasión. Cuando la risa se apagaba, el profesor dijo: Quiero que se den cuenta que este frasco representa LA VIDA. Las pelotas de golf son las cosas Importantes, como la familia, los hijos, la salud, los amigos, todo lo que te apasiona. Son cosas, que aún si todo lo demás lo perdiéramos y solo éstas quedaran, nuestras vidas aún estarían llenas. Las canicas son Las otras cosas que importan, como el trabajo, la casa, el auto, etc. La arena es todo lo demás, las pequeñas cosas. Si ponemos primero la arena en el frasco, no habría espacio para las canicas ni para las pelotas de golf. Lo mismo ocurre con la vida. Si gastamos todo nuestro tiempo y energía en las cosas pequeñas, nunca tendremos lugar para las cosas realmente importantes. Presta atención a las cosas que son cruciales para tu felicidad. Juega con tus hijos, tómate tiempo para asistir al doctor, ve con tu pareja a cenar, practica tu deporte o afición favorita. Siempre habrá tiempo para limpiar la casa y reparar la llave del agua. Ocúpate primero de las pelotas de golf, de las cosas que realmente importan. Establece tus prioridades, el resto es solo arena. Uno de los estudiantes levantó la mano y preguntó que representaba el café. El profesor sonrió y dijo: Que bueno que lo preguntas... Sólo es para demostrarles, que no importa cuan ocupada tu vida pueda parecer, siempre hay lugar para tomar un par de tazas de café con un amigo.

UNA HISTORIA DE MALVINAS


Hacía pocas semanas que mi familia y yo estábamos de regreso en la Argentina después de un periodo viviendo en el extranjero. Corría el año 1982. Sin darnos cuenta, de pronto, el país estaba en guerra. ¿La Argentina en guerra? Eran dos palabras que no se habían pronunciado juntas jamás. Recuerdo a mi viejo repitiendo sin cesar: "No puede ser que mi Argentina esté en guerra". En el colegio nos pidieron escribir una carta al "Soldado Desconocido" y sin tener mucha conciencia de lo que sucedía, de lo que era una guerra, la escribí y las enviaron a su destino: las Islas Malvinas". Un tiempo después recibí una carta de un soldado: el soldado Alejandro Príncipe, un nombre que quedaría grabado en mi memoria por el resto de mi vida. El soldado Príncipe me contaba sobre las islas y el frío, cosas que eran desconocidas tanto para él como para mí hasta ese momento. Recuerdo haber contestado la carta, pero poco tiempo después, fue regresada al remitente. Corría junio, justo el mes en el que la guerra terminaba. Cómo saber qué había sucedió: ¿seguía con vida o ya estaba de regreso por el fin de la guerra? *** Una tarde de 1991, me dirigía a mi trabajo y el colectivo en el que viajaba, se detuvo frente al Monumento a los Caídos en Malvinas, en el barrio de Retiro, frente a la plaza San Martín. Inmediatamente bajé y me dirigí al monumento para buscar ese nombre que no deseaba encontrar. No recuerdo si los nombres plasmados en el monumento estaban en orden alfabético, pero recuerdo recorrer cada uno de ellos, muy lentamente, para cerciorarme que ese nombre que tanto recordaba, no estuviera escrito allí. Mi corazón latía cada vez más fuerte a medida que recorría los nombres hasta llegar al final. Con lágrimas en los ojos, recuerdo llegar hasta el último nombre y con una gran alegría, me dije a mi misma: "¡Qué suerte! ¡Está vivo!" Las lágrimas comenzaron a caer sin cesar. Este soldado, que jamás había conocido y de quien sólo había recibido una carta contándome sobre la guerra y cuyo nombre jamás había olvidado, estaba vivo. Ese fue, sin lugar a dudas, un día de inmensa alegría. Intenté buscarlo por Internet. Pero cada vez que escribía su nombre en Google, recibía las mismas respuestas:"Príncipe Andrés de Inglaterra en Malvinas", "Príncipe Guillermo", "Príncipe en Malvinas" No lograba dar con el nombre o con un contacto. Y así fueron pasando los años. Y seguían pasando. El nombre seguía grabado en mi cabeza. Alguien me sugirió averiguar en la Comisión Nacional de Ex combatientes. También lo busqué. Y todo siguió igual: nada. *** Hasta octubre de 2010. Sentada frente a mi computadora, una de esas noches frescas de primavera, una idea pasó por mi cabeza: buscarlo en Facebook. Luego de escribir su nombre en el buscador, aparecieron muchas fotos. Pero fue esa primera imagen la que atrajo mi atención. Alejandro Príncipe. Mi corazón comenzó a latir como aquel día en el Monumento. "¡Es él, es él!", grité. Comencé a buscar una forma de enviarle un mensaje, pero no encontraba la forma de hacerlo. Mientras mis dedos temblaban sobre el teclado, mi ansiedad crecía por no poder enviarle un mensaje. Lo único que podía ver en su perfil eran sus páginas favoritas:"Las Malvinas son Argentinas", "Nunca nos olvidemos de nuestros Héroes","1.000.000 de fans para que nos devuelvan las Islas Malvinas". Era él, estaba segura que era él. Pero no tenia forma de enviarle un mensaje. Fue entonces cuando decidí contactar a una persona que tenia su mismo apellido. Después de disculparme por el atrevimiento de contactarla, le explique cuál era la situación y le pedí que si estaba a su alcance, le comunicara a Alejandro que necesitaba comunicarme con él. *** Fue un viernes de octubre de 2010, al volver de mi trabajo, cuando encendí mi computadora y me encontré con una de las sorpresas más lindas que había tenido en mucho, mucho tiempo. Un mensaje de aquel soldado Alejandro Príncipe. "Soy Alejandro Príncipe y estuve en Malvinas. Si estás segura que soy yo, por favor contactate conmigo. Para mí es muy importante". La emoción que me invadió fue indescriptible. Después de 28 años, logré encontrar al ahora ex combatiente, que un frío invierno de 1982, me enviaba una carta desde la guerra. Desde el horror de la guerra. Desde las frías islas del sur: Nuestras Islas Malvinas. ¡Siempre argentinas! *** Lo que siguió a ese mensaje, fueron mas mensajes, y mails, y llamados, cargados de historias llenas de alegría, emoción y lagrimas. Desde Buenos Aires hasta San Luis, se había creado ese puente de alegría, emoción y lagrimas. Y una tarde de noviembre, decidimos encontrarnos. Era un día muy especial. Era el día en que ese nombre que sonó en mi cabeza durante 28 años y estaba vivo, finalmente se encontraba con un rostro y un héroe de la Patria. Nos encontramos cerca de un shopping, entre nervios y abrazos, como si hubiésemos sido amigos de toda la vida. Ese mismo día, conocí a una de sus hijas: Estefanía. Compartimos una simple pizza entre historias, risas, lágrimas y emociones. *** Y es hoy un honor, Alejandro, haber encontrado a un amigo que busque por mucho tiempo. Y es simplemente hoy, 2 de abril, que quiero brindarle este homenaje, tanto a este ex soldado de la Patria, Alejandro Príncipe, como a todos aquellos héroes que son y serán siempre, los que dejaron su vida para defender con valor a estas Islas Malvinas, que son y serán por siempre argentinas, porque están rodeadas por los colores de la bandera, la celeste y blanca de la patria. "Con emoción te agradecemos soldado de las Malvinas, siempre en ti y en nosotros viven nuestras islas Argentinas." Anna Ingala

lunes, 28 de marzo de 2011

El amor entre Clara y Francisco de Asís


Francisco (†1226) y Clara (†1253), ambos de Asís, son dos de las más queridas figuras de la cristiandad, de las cuales podemos realmente enorgullecernos. Los dos unían tres grandes pasiones: por Cristo pobre y crucificado, por los pobres, especialmente los leprosos, y del uno por el otro. El amor por Cristo y por los pobres no disminuía en nada el amor profundo que los unía, mostrando que entre las personas que se consagran a Dios y al servicio de los otros puede existir verdadero amor y relaciones de gran ternura. Hay entre Francisco y Clara algo misterioso que conjuga Eros y Ágape, fascinación y transfiguración. Los relatos que se conservan de la época hablan de los encuentros frecuentes entre ellos. Sin embargo, «regulaban tales encuentros de manera que aquella divina atracción mutua pudiese pasar desapercibida a los ojos de la gente, evitando rumores públicos». Lógicamente, en una pequeñísima ciudad como Asís todos sabían todo de todos. Así, también del amor entre Clara y Francisco. Una leyenda antigua se refiere a esto con tiernísimo candor: «En cierta ocasión, Francisco había oído alusiones inconvenientes. Fue a Clara y le dijo: ¿Has oído, hermana, lo que el pueblo dice de nosotros? Clara no respondió. Sentía que su corazón se iba a parar y que si decía una sola palabra más, lloraría. Es tiempo de separarnos, dijo Francisco. Ve tú delante y antes de que caiga la noche habrás llegado al convento. Yo iré solo y te acompañaré de lejos, según me conduzca el Señor. Clara cayó de rodillas en medio del camino, poco después se repuso, se levantó y siguió caminando sin mirar hacia atrás. El camino atravesaba un bosque. De repente, ella se sintió sin fuerzas, sin consuelo y sin esperanza, sin una palabra de despedida antes de separarse de Francisco. Aguardó un poco. Padre, le dijo, ¿cuándo nos veremos de nuevo? Cuando llegue el verano, cuando vuelvan a florecer las rosas, respondió Francisco. Y entonces, en aquel momento, sucedió algo maravilloso: parecía que hubiera llegado el verano y miles y miles de flores irrumpían sobre los campos cubiertos de nieve. Tras el asombro inicial, Clara se apresuró a coger un ramillete de rosas y lo puso en las manos de Francisco». Y la leyenda termina diciendo: «A partir de ese momento Francisco y Clara nunca más se separaron». Estamos ante el lenguaje simbólico de las leyendas. Son ellas las que guardan el significado de los hechos primordiales del corazón y del amor. «Francisco y Clara nunca más se separaron», es decir, supieron articular su mutuo amor con el amor a Cristo y a los pobres de tal forma que era un solo gran amor. Efectivamente jamás salió uno del corazón del otro. Un testigo de la canonización de Clara dice con grazie que a ella Francisco «le parecía oro de tal forma claro y luminoso que ella se veía también toda clara y luminosa como en un espejo». ¿Se puede expresar mejor la fusión de amor entre dos personas de excepcional grandeza de alma? En sus búsquedas y dudas ambos se consultaban, y buscaban un camino en la oración. Un relato biográfico de la época cuenta: «Una vez, Francisco, cansado, llegó a una fuente de aguas cristalinas y se inclinó a mirar durante largos instantes esas aguas claras. Después, volvió en sí y dijo alegremente a su íntimo amigo fray León: Fray León, ovejita de Dios, ¿qué crees que vi en las aguas claras de la fuente? La luna, que se refleja ahí dentro, respondió fray León. No, hermano, no vi la luna, sino el rostro de nuestra hermana Clara, lleno de santa alegría, de suerte que todas mis tristezas desaparecieron». Ahora en 2011 se celebran los 800 años de la fundación de la Segunda Orden, las Clarisas, por Clara. El relato histórico no podría estar más cargado de densidad amorosa. Francisco convino con Clara que, bellamente ataviada, la noche del domingo de Ramos huyese de casa y viniese a encontrarlo en la capillita que había construido, la Porciúncula. En efecto, ella huyó de casa y llegó a la iglesita donde estaban Francisco y sus compañeros con antorchas encendidas. Alegres, la recibieron con aplausos y con inmenso cariño. Francisco le cortó sus hermosos cabellos rubios. Era el símbolo de su entrada en el nuevo camino religioso. Ahora eran dos en un solo y mismo camino y hasta hoy «nunca más se separaron».

Leonardo Boff

jueves, 17 de marzo de 2011

UNA MUJER QUIERE, DESEA, BUSCA, ES...


La mujer quiere una mirada profunda y tambien una caricia.

Ella no quiere compañía pasajera, quiere presencia.


La mujer quiere, lo que es más sencillo de otorgar: afecto, dulzura y Amor.

La mujer no busca una mano, busca tacto.

No busca momentos efímeros, espera acontecimientos duraderos.

La mujer no busca tu risa, espera tu alegría.

Ofrece lo que siempre has podido dar.

La mujer no desea un cuerpo, desea un abrazo.

No desea halagos, desea palabras.

La mujer no desea unos labios, desea un beso.

No desea ser persona, desea ser Mujer.

La mujer no espera tu tiempo, espera tiempo contigo.

La mujer no espera pasión, espera romance.

No espera sexo, espera Amor.

La mujer no espera belleza, espera que la hagan sentir bella.

La mujer es mujer, no la trates como a un hombre.

La mujer es mujer: no es física, es sentimental.

La mujer no es cuerpo, es corazón.

La mujer no eres tú, no la trates como esperas que te traten.

La mujer no es para poseerla, es para admirarla.

La mujer no es para convencerla, es para conquistarla.

La mujer no es para conocerla superficialmente, es para entenderla en profundidad.

No es siempre lo que tú crees: Ella es mucho más.

La mujer no es un rostro, es un todo.

La mujer no es difícil, es misteriosa.

La mujer no es tacto, es caricia.

Ella no es la espina, es la rosa.

Eso quiere. Eso busca. Eso desea. Eso espera.

¿Puedes dárselo?.

Si piensas que sí te has ganado el calificativo de HOMBRE

Si piensas que no, trata por lo menos de no hacerla sufrir y de no dejar pasar el momento para poder comprenderla.

Recuerda que Ella es eso... Simplemente:

UNA MUJER.