miércoles, 15 de septiembre de 2010


"Cuando sigues tus sueños,

no importa lo que piensan los otros;

importa la alegría de tu corazón"

Habrá quienes te acompañen, habrá quienes te digan que no podés.

Lo importante es ser fiel a uno mismo y escucharse.

Hay algo interior que nos dirá si es viable, si es posible, si nos hace bien.

Mi mamá siempre dice: "Habrá sueños que no podré cumplir, pero nadie podrá decir que no soñé."
Cris



GRACIAS PAENZA


Es curiosa la dificultad que tenemos los humanos de decir: “no sé, no entiendo”.

Y es curioso también cómo se va modificando a lo largo de los años, porque los niños no tienen dificultades en preguntar: “¿por qué el cielo es azul?” o “¿por qué mi hermanito tiene pitito y yo no?” o “¿por qué gritaban ustedes dos ayer por la noche?” o “¿por qué el agua moja y el fuego quema y la electricidad da patadas?” Y siguen los “porqué”.

En todo caso, a lo que aspiro es a que concuerde conmigo en que los niños no tienen dificultades ni pruritos en cuestionar todo. Y cuando digo “todo”, quiero decir “¡todo!”.

Pero a medida que el tiempo pasa, empiezan los rubores, los temores y uno ya no se siente tan cómodo cuando se exhibe “falible” o “ignorante”. La cultura se va filtrando por todas partes y las reglas empiezan a “encorsetar”.

Uno se empieza a sentir incómodo cuando no entiende algo... y la sociedad se ocupa de remarcarlo todo el tiempo.

“¿Cómo no entendés?”

“¿No sabías que era así?”

“¿Dónde estabas metido..., en una burbuja?”

“¡Es medio tonto..., no entiende nada!”

O los más agraviantes aún:

“El ascensor no le llega hasta el último piso”.

“No es el cuchillo más afilado del cajón”.

“Le faltan algunos jugadores”.

Los ejemplos abundan. En el colegio, uno solamente hace las preguntas que se supone que puede hacer. Pero si uno tiene preguntas que no se corresponden ni con el tema, ni con la hora, ni con la materia, ni son las esperables por el docente, entonces son derivadas o pospuestas para otros momentos.

Es decir, ir a la escuela es obviamente imprescindible pero, por lejos, la escuela dejó de ser la única fuente de información (y la más consistente) como fue en el pasado no muy lejano. Y por eso creo que en algún momento habrá que repensarla. No dudo del valor inmenso que tiene, pero requiere de adaptaciones rápidas a las nuevas realidades. Y no me refiero solamente a modificar los programas, sino a revisar las técnicas de educación que seguimos usando.

Durante muchos años, salvo a través de los padres, no había otra referencia más importante y fuente de conocimiento que “ir al colegio”. Sin embargo, las condiciones han cambiado fuertemente. Ahora, los medios electrónicos no están reducidos a la radio y la televisión. Y no es que sean prescindibles –todavía–, pero me refiero a la unicidad y posición de privilegio que tuvieron durante más de medio siglo.

Hoy ya no. Internet, correos electrónicos, mensajes de texto, skype, twitter, facebook, teléfonos inteligentes, blackberries, iphones, ipods, ipads, etc... han reemplazado y ocupado esos lugares de preponderancia o, por lo menos, están en franca competencia.

Perdón la digresión, pero no pude evitarla. Sigo: todavía la sociedad, en forma implícita o explícita, condena el decir “no sé”. Siempre sostuve que la “matemática que se enseña infunde miedo entre los jóvenes”, especialmente en los colegios, aunque también sucede en las casas de esos mismos jóvenes por el problema que tuvieron/tienen los propios padres de esos chicos.

Pero el otro día, en una nota, me propusieron que pensara si lo mismo no pasa con “lengua” o “historia”. Y creo que no, que no es lo mismo. Me explico: ningún niño siente que es “inferior” si no entiende algo de historia o de lengua. Lo siente, sí, cuando se trata de matemática. Allí no hay alternativa. Si uno entiende, es un “bocho” y tiene patente de “inteligente”, “nerd” o algo equivalente. Es más: a ese niño le están permitidas ciertas licencias que los otros no tienen. Y eso porque le va bien en matemática. Son pocos... digo, son pocos los niños a los cuales “les va bien”, con todo lo que eso conlleva como carga por parte de los adultos.

“Le va bien.” ¿Suena raro, no? ¿Qué querrá decir que “le va bien”? Ese niño, quizá, puede preguntar. Nadie lo va a considerar mal si cuestiona lo que pasa alrededor, porque “le va bien en matemática”. No es lo mismo que le vaya bien en lengua o en historia o en geografía. Eso no, porque eso “se aprende”, “se estudia”, es cuestión de dedicarle tiempo. Con la matemática parece que eso no pasa. Es decir, la percepción generalizada que la sociedad tiene (al menos de acuerdo con mi experiencia) es que hay gente dotada y otra que no. Los dotados no necesitan mucho esfuerzo: entienden y listo. Y los otros, la gran mayoría, no importa cuánto tiempo le dediquen o cuánto esfuerzo estén dispuestos a ofrecer, no hay caso. Algo así como “lo que natura non da, Salamanca non presta”, con todo lo brutal que esta frase implica.

Aquí, un breve paréntesis. El arte presenta también otro ángulo interesante. Si un niño tiene algunas condiciones que lo destacan en la pintura o en la música, por poner algunos ejemplos, entonces sí..., ese niño está bien. Se lo acepta como “raro” o “rara” y puede hacer preguntas. Pero la media, no. No está bien visto.

¿Por qué? ¿Por qué se supone que uno no puede preguntar? ¿Por qué se supone que uno tiene que entender aunque uno no entienda? ¿Por qué está mal volver a preguntar algo que se supone que uno sabía pero se olvidó? ¿Por qué no valorar la duda como motor del aprendizaje, del conocimiento?

En todo caso, pareciera que sólo aquellos que tienen la seguridad de que nada les va a pasar son los que pueden cuestionar sin sentirse minimizados o disminuidos ante los ojos del interlocutor.

Y aquí es donde conviene detenerse. Si se trata de conseguir seguridad, uno podría decir: “¿seguridad de qué?” Seguridad de que nadie lo va a considerar a uno un “idiota”. Están también aquellos a quienes no les importa tanto el “qué dirán”. Pero son los menos.

La sociedad parece sólo valorar “el gran conocimiento”, la cultura enciclopedista. Algo así como la cultura de ser un “gran diccionario” o una “enciclopedia que camina”. Una sociedad que discute la “creatividad”, a aquel que se sale del molde, aquel que pregunta todo el tiempo, aquel que dice “no sé”, “no entiendo”.

Yo creo que uno debería tratar de estimular la prueba y el error o, mejor dicho, estimular que el joven pruebe y pruebe, que pregunte y pregunte y que busque él/ella la vuelta para ver si le sale o si entiende lo que en apariencia le resulta inaccesible. Y, sobre todo, invito a los adultos a que nos asociemos a la búsqueda con ellos, a mostrarnos tan falibles como ellos, sobre todo porque somos tan falibles como ellos, y no estaría mal mostrarnos tan apasionados por entender como ellos, tan curiosos como ellos.

En definitiva, el “saber” es algo inasible, difícil de definir. Y perecedero, salvo que uno lo riegue todos los días. ¿Qué quiere decir saber algo? Una persona puede saber cuáles son todos los pasos para conducir un auto, pero eso no significa que sepa manejar. Un cirujano, no bien egresa de la Facultad de Medicina, puede creer que sabe lo que tiene que hacer. De allí, a poder operar, hay un gran trecho.

Alineación al centroPor eso, el único camino es la pregunta, la duda y el reconocimiento constante del “no sé, no sé cómo se hace. No entiendo. Explicámelo de nuevo”.

Eso es lo que creo que nos falta como sociedad: seguir como cuando éramos niños, sin pruritos ni pudores. Era el momento en el que “no saber” era visto como una virtud, aceptado por los adultos por la ingenuidad que contenía y porque la película estaba virgen y estaba todo por entender.

Quizás uno llegue a la conclusión de que en esencia “conoce poco” y de muy poquitas cosas, pero la maravilla de la vida pasa por el desafío de descubrir. Y de poder decir: “no sé, no entiendo”.
Adrián Paenza

martes, 14 de septiembre de 2010

NO CULPES A NADIE


Nunca te quejes de nadie ni de nada, por que fundamentalmente tu has hecho lo que querías en tu vida.
Acepta la dificultad de edificarte a ti mismo y el valor de empezar corrigiéndote. El triunfo del verdadero hombre surge de las cenizas de su error.
Nunca te quejes de tu soledad, o de tu suerte, enfréntala con valor y acéptala. De una manera u otra es el resultado de tus actos y prueba que siempre “Has de ganar”.
No te amargues de tu propio fracaso ni se lo cargues a otro, acéptate ahora o seguirás justificándote como un niño. Recuerda que cualquier momento es bueno para comenzar y que ninguno es terrible para claudicar.
No olvides que la causa de tu presente es tu pasado, así como la causa de tu futuro será tu presente.
Aprende de los audaces, de los fuertes, de quien no acepta situaciones, de quien vivirá a pesar de todo, piensa menos en tus problemas y más en tu trabajo. Y tus problemas, sin alimentarlos, morirán.
Aprende a nacer desde el dolor, y a ser más grande, que el más grande de los obstáculos.
Mírate en el espejo de ti mismo y serás libre y fuerte, y dejarás de ser un títere de las circunstancias porque tú mismo eres tu destino.
Levántate y mira el sol por las mañanas y respira la luz del amanecer.
Tu eres parte de tu vida, ahora despiértate, lucha, camina, decídete y triunfarás en la vida; nunca pienses en la suerte, por que la suerte es el pretexto de los fracasados.

Pablo Neruda

lunes, 13 de septiembre de 2010


Mi Señor...
...Ayúdame a decir la verdad delante de los fuertes y a no decir mentiras para ganarme el aplauso de los débiles.
Si me das fortuna, no me quites la razón.
Si me das éxito, no me quites la humildad.
Si me das humildad, no me quites la dignidad.
Ayúdame siempre a ver la otra cara de la medalla,no me dejes inculpar de traición a los demás por no pensar igual que yo.
Enséñame a querer a la gente como a mí mismo.
No me dejes caer en el orgullo si triunfo, ni en la desesperación si fracaso.
Más bien recuérdame que el fracaso es la experiencia que precede al triunfo.
Enséñame que perdonar es un signo de grandeza
y que la venganza es una señal de bajeza.
Si me quitas el éxito, déjame fuerzas para aprender del fracaso.
Si yo ofendiera a la gente, dame valor para disculparme y si la gente me ofende, dame valor para perdonar .

¡Señor...si yo me olvido de tí, nunca te olvides de mí!

Ghandi

REFLEXIÓN


¿Para qué llevar un vida tan en serio?


Procura sonreir y jugar.


Permítete el relax y el placer.


Evita el stress. Correr contra el reloj es un hábito peligroso.


Cultiva el buen humor.


Acércate a la Naturaleza.


Practica deportes.


Sonrie. Siempre sonrie.


Cris





jueves, 9 de septiembre de 2010

DECIR TE QUIERO


Te quiero. ¡ Cómo nos cuesta decirlo!

Por timidez, por verguenza, por falta de valor, por formación...

Quizás el más fácil sea el que le decimos a nuestra pareja. Pero cuántos "te quiero" nos quedan en la garganta?!

¿Como hijos le decimos "te quiero" a nuestros viejos? ¿Y entre hermanos? ¿Hace cuánto que no se lo decimos? Por suerte mi cuñada nos enseñó a decirnos "te quiero" entre mi hermano y yo y ahora que no lo tengo físicamente al lado mío lo bien que me siento de habérselo dicho yo a él y él a mí.

También es muy lindo decir muchos te quieros a nuestros amigos.

Hay otras formas más indirectas de decirlo. Aquellas que con nuestros actos y gestos demuestran nuestro afecto.

Galeano lo expresa muy bien en este texto:

"Fue en la selva, en la Amazonia ecuatoriana. Los indios shuar estaban llorando a una abuela moribunda. Lloraban sentados, a la orilla de su agonía. Un testigo, venido de otros mundos, preguntó:

-¿Por qué lloran delante de ella, si todavía está viva?

Y contestaron los que lloraban:

-Para que sepa que la queremos mucho.

viernes, 27 de agosto de 2010

Setenta balcones y ninguna flor


Setenta balcones hay en esta casa,

setenta balcones y ninguna flor...

A sus habitantes, Señor, qué les pasa

Odian el perfume, odian el color

La piedra desnuda de tristeza agobia,

dan una tristeza los negros balcones

No hay en esta casa una niña novia

No hay algún poeta bobo de ilusiones

Ninguno desea ver tras los cristales

una diminuta copia de jardín

En la piedra blanca trepar los rosales,

en los hierros negros abrirse un jazmín

Si no aman las plantas no amarán el ave,

no sabrán de música, de rimas, de amor.

Nunca se oirá un beso, jamás se oirá un clave...

Setenta balcones y ninguna flor.
Baldomero Fernández Moreno

jueves, 26 de agosto de 2010

LA TRISTEZA Y LA FURIA


Había una vez…
Un estanque maravilloso.
Era una laguna de agua cristalina y pura donde nadaban peces de todos los colores existentes y donde todas las tonalidades del verde se reflejaban permanentemente…
Hasta ese estanque mágico y transparente se acercaron a bañarse haciéndose mutua compañía, la tristeza y la furia.

Las dos se quitaron sus vestimentas y desnudas, las dos, entraron al estanque.
La furia, apurada (como siempre está la furia), urgida -sin saber por qué- se baño rápidamente y más rápidamente aún salió del agua…

Pero la furia es ciega, o por lo menos, no distingue claramente la realidad, así que desnuda y apurada, se puso, al salir, la primera ropa que encontró…

Y sucedió que esa ropa no era la suya, sino la de la tristeza…

Y así vestida de tristeza, la furia se fue.

Muy calma, y muy serena, dispuesta como siempre, a quedarse en el lugar donde está, la tristeza terminó su baño y sin ningún apuro (o mejor dicho sin conciencia del paso del tiempo), con pereza y lentamente, salió del estanque.

En la orilla encontró que su ropa ya no estaba.

Como todos sabemos, si hay algo que a la tristeza no le gusta es quedar al desnudo, así que se puso la única ropa que había junto al estanque, la ropa de la furia.

Cuentan que desde entonces, muchas veces uno se encuentra con la furia, ciega, cruel, terrible y enfadada, pero si nos damos el tiempo de mirar bien, encontramos que esta furia que vemos, es sólo un disfraz, y que detrás del disfraz de la furia, en realidad… está escondida la tristeza.

Instantes (Jorge Luis Borges)
Si pudiera vivir nuevamente mi vida.
En la próxima trataría de cometer más errores.
No intentaría ser tan perfecto, me relajaría más.
Sería más tonto de lo que he sido, de hecho
tomaría muy pocas cosas con seriedad.
Sería menos higiénico.
Correría más riesgos, haría más viajes, contemplaría
más atardeceres, subiría más montañas, nadaría más ríos.
Iría a más lugares adonde nunca he ido, comería
más helados y menos habas, tendría más problemas
reales y menos imaginarios.
Yo fui una de esas personas que vivió sensata y prolíficamente
cada minuto de su vida; claro que tuve momentos de alegría.
Pero si pudiera volver atrás trataría de tener
solamente buenos momentos.
Por si no lo saben, de eso está hecha la vida, sólo de momentos;
no te pierdas el ahora.
Yo era uno de esos que nunca iban a ninguna parte sin termómetro,
una bolsa de agua caliente, un paraguas y un paracaídas;
Si pudiera volver a vivir, viajaría más liviano.
Si pudiera volver a vivir comenzaría a andar descalzo a principios
de la primavera y seguiría así hasta concluir el otoño.
Daría más vueltas en calesita, contemplaría más amaneceres
y jugaría con más niños, si tuviera otra vez la vida por delante.
Pero ya tengo 85 años y sé que me estoy muriendo.

lunes, 23 de agosto de 2010


Por una mirada, un mundo;
por una sonrisa, un cielo;
por un beso... ¡Yo no sé
qué te diera por un beso!


Gustavo Adolfo Bécquer
RIMA XXIII

Vivir para dar,
Caminar para encontrar,
Sonreir para alegrar,
Tener para compartir,
Repartir para aliviar.
Esperar para abrazar.
Quiere y podrás,
Reflexiona y te instruirás,
Busca que hallarás,
Persevera y lograrás,
en lo que tu te ayudas, Dios te ayudará.
Y en lo que ayudes a otros,
Dios sonreirá.

sábado, 14 de agosto de 2010


Sólo las personas tiernas son realmente fuertes.

Haré que la ternura te llegue entre las olas y que el rocío del alba jamás te encuentre a solas, que la espuma te arrulle dormido entre mis brazos y ser como la espuma besándote los labios.

El Ombligo


¿Saben de dónde proviene nuestro ombligo?

De cuando estabamos por nacer y Tata Dios pasaba y con su dedo tocaba nuestra panza y decía: éste está a punto, a éste le falta un poquito...

Cris

jueves, 12 de agosto de 2010

ABRAZOS


Abrazar es una grandiosa medicina. Transfiere energía, y da a la persona que es abrazada un estímulo emocional.

Necesitamos cuatro abrazos al dia para sobrevivir,

ocho para mantenernos,

y doce para crecer.

Un abrazo te hace sentir bien. La piel es el organo más grande que tenemos y necesita mucho cariño. Es también, una forma de comunicarse. Puede decir las cosas para las que no tienes palabras y lo mejor acerca de un abrazo es que no puedes dar uno sin recibir otro.

El amor no es encontrar a alguien con quien vivir.


Es encontrar a alguien con quien no se puede dejar de vivir!!!!


miércoles, 11 de agosto de 2010

Ejercicio: El Manantial de Anthony de Mello


Muy buen ejercicio para hacer. Siempre es importante hacer estos descansos, es decir, tiempos para uno mismo donde podamos mirarnos hacia adentro.

1. Tales cosas amo en la vida:
Cosas que saboreo...
contemplo...
huelo...
escucho...
toco...

2. Tales experiencias aprecio...

3. Tales conceptos me han ayudado a liberarme...

4. Tales creencias he dejado atras...

5. De tales convicciones vivo...

6. Tales son las cosas para las que vivo...

7. Tales ideas he adquirido en la escuela de la vida:
ideas acerca de Dios,
del mundo,
de la naturaleza humana,
del amor,
de la religión,
de la oración...

8. Tales riesgos he corrido...
tales peligros he buscado...

9. Tales sufrimientos me han moldeado...

10. Tales lecciones me han moldeado...

11. Tales influencias han configurado mi vida (personas, ocupaciones,
libros, acontecimientos...)...

12. Tales textos bíblicos han iluminado mi camino...

13. Tales cosas lamento de mi vida...

14. Tales logros he alcanzado...

15. Tales personas llevo en el corazón...

16. Tales deseos no he satisfecho...

Escojo un final para este documento:
un poema (mío o de cualquier otro);
o una oración;
o un dibujo
o una fotografía de una revista;
o un texto bíblico;
o cualquier cosa que me parezca podría ser una apropiada conclusión.

viernes, 30 de julio de 2010

Una muy buena historia de Amor


Ella fue madre de tres cachorritos que nacieron prematuros y se murieron.
Ellos quedaron huérfanos pues su madre murió en el alumbramiento.
Ella es una tigresa.
Ellos son unos chanchitos.
Ella no encontraba consuelo.
Ellos estaban solitos.
Ella necesitaba a sus hijos.
Ellos necesitaban a su madre.
Ella y Ellos se encontraron.
Y lo imposible se hizo posible:
Una madre tuvo hijos que cuidar.
Unos hijos tuvieron una madre que amar.
El amor hizo el milagro.
Y esto ocurrió en el Zoo de California.
Cris

Josef Frank

Fiesta de color.
Alegría y bienestar.
Vida. Fuerza.
Entusiasmo.

Tan suave como una caricia.
Tan dulce como una mirada.
Eterno como la vida.
Así es este paisaje.
Cris

jueves, 29 de julio de 2010

ESPÍRITU Y BUEN HUMOR


Juan Masiá (Murcia, 1941) está en Japón, donde busca la paz (de Dios) y halla el sosiego. Desde allí batalla, reza, tiende sus manos abiertas y busca respuestas para el cuerpo y el alma. Persigue a Jesús de Nazaret entre las espinas, los canales de Babilonia criminal y los bosques bellísimos del mundo. Muy crítico con la jerarquía eclesiástica española, con la que no se entiende en español ni en latín, permanece muy unido a Murcia por familia y por recuerdos (de juventud, de luz, de los seres queridos que ahora son aire y con los que, cree, se reencontrará).
EN TRECE TRAGOS

1 ¿Un sitio para para perderse? El monte de Rokko, en Kobe (Japón).
2 ¿Qué música le suena en el móvil? El ‘brindis’ de ‘La Traviata’.
3 ¿Un libro para este verano? ‘Yo todavía creo en la esperanza’, de José María Díez Alegría.
4 ¿Un consejo? Redescubrir la ternura.
5 ¿Facebook o Twitter? Twitter.
6 ¿Le gustaría ser invisible? Más bien transparente.
7 ¿Sus héroes/heroínas de ficción? Antígona, Hypatia y Segismundo.
8 ¿Un epitafio? Soñemos, alma, soñemos….
9 ¿Qué le gustaría ser de mayor? Niño inocente y abuelo agradecido.
10 ¿Tiene enemigos? Ni soy tan importante como para tenerlos, ni los inquisidores merecen ese nombre, aunque sean mitrados.
11 ¿Lo que más detesta? La crispación política, el fanatismo ideológico y el dogmatismo religioso.
12 ¿Qué es lo peor del verano? Que dura poco.
13 Una pregunta para siguientes entrevistados… ¿Qué hacer para que nuestro país rompa el cascarón?

-¿Qué hace en Japón?
-La pastoral, la Universidad, las religiones hermanas, el Instituto de la Paz, el comité social de los obispos…

-¿Cómo están su cabeza y su fe?
-La cabeza, sobre los hombros. La fe, en su sitio, en manos del Espíritu que hace creer.

-¿Tiene su alma en paz?
-Le digo con el salmista: ‘Alma mía, recobra tu calma’, pero no siempre me hace caso.

-¿Qué le ronda por su cabeza?
-Cómo viajar de incógnito a Murcia para invitar a monseñor Lorca a morcillicas con vino de Jumilla.

¿De qué intenta olvidarse?
-De los cotilleos ridículos de blogueros caza-brujas.

-«Marta, Marta, andas inquieta con muchas cosas; sólo una es necesaria» (Lucas 10,41). ¿Cuál y qué hacer para conseguirla?
-Percatarse de la vida. Vivirla.

-¿Qué estamos más: engañados o adormecidos?
-Anestesiados, drogados e hipnotizados.

-«Mis planes no son vuestros planes, vuestros caminos no son mis caminos, dice el Señor» (Isaías, 55,8). ¿Qué buen plan nos propone usted?
-Planear como el parapente, aprovechando la fuerza del viento, vivir dejándose llevar por la brisa…

-Sabiduría y compasión, lucidez y misericordia, ¿cómo lograrlas?
-Callando, escuchando y haciendo camino al andar.

-Dijo Dios a Moisés: «Soy el que soy» (Éxodo, 3,14). La verdad es que aclaró muy poco. ¿Cómo es el Dios que usted conoce?
-No presumo de conocerle. Es Él quien me conoce, el único ojo que me ve como soy, porque soy gracias a que me ve.

-¿Cómo perdonar al enemigo y no morir en el intento?
-En forma de oración, pidiendo perdón ante todo por uno mismo, por no saber perdonar.

-Dice el ‘Sutra de los innumerables sentidos’ que «todo es vacío». ¿Qué es lo peor de cuanto observa en este mundo?
-Que no nos damos cuenta de lo lleno que está ese vacío: ‘Plenitud de plenitudes y todo plenitud’, decía Unamuno.

-¿Y lo mejor?
-Querer y ser querido, quererse cada vez más y mejor quienes se quieren.

-En ‘El arte de mirar’ (Shobogenzo) se lee que sigue siendo una triste realidad que se marchitan las flores cuya vida querríamos prolongar y que crecen para disgusto nuestro la maleza que querríamos hacer desaparecer. ¿Cuál es su fórmula para sobrellevar la permanente insatisfacción que nos invade?
-Esperar en la esperanza contra toda desesperanza, tal como aprendimos de Pablo y de Arrupe.

-¿Para qué sirve un ‘corazón desapegado’ (en japonés, torawarenai kokoro)?
-Para hacerse espejo, reflejar la vida y compartir ternura.

-Usted recuerda, con mucho acierto, que dice la Biblia que el vino alegra el corazón humano. ¿Qué añadimos a la lista de alegrías?
-La sonrisa que no te merecías, la acogida de una abuela con 90 años, el caldo del cocido con sustancia, la tertulia con gazpacho en noche de verano, el sincero apretón de manos de quien no lo esperabas, y un interminable etcétera, desde el tirón de orejas estimulante hasta la tortilla compartida en el campo, pasando por un beso a corazón abierto…

-¿Sigue tomando tintos de verano con su amigo Kotaró Suzuki, con quien escribió ‘Conversaciones entre un cristiano y un budista’?
-Mejor una copa de ’sake’, seco y frío, con pinchitos de calamares.

-¿Qué enseñanza encontró en el budismo?
-El eco de la de Jesús: «Quien tenga oídos, que escuche».

-¿Qué es lo último que se ha propuesto?
-No obedecer normas injustas y ver una película de Chaplin cuando suenen clarines de guerra en el ‘Club de los Inquisidores’.

-¿Qué quiere que cambie en su vida?
-Que la cabeza ceda el asiento al corazón más a menudo.

-¿Qué es lo último que ha descubierto?
-Que si el tiempo y las cosas pasan, las sopas y los libros se pasan; pero las personas quedan, con tal que las dejemos ser personas y nos hagamos personas para ellas.

-¿Y lo último que le ha indignado?
- Los secretismos, las manipulaciones y las puñaladas por la espalda, a veces las tres cosas juntas en un solo golpe de báculo.

-¿Qué le hace reír?
-Mi propia fotografía.

-¿Qué le pone de mal humor y qué se lo quita?
-Las quejas, que se quitan releyendo a Calderón: «Que tal placer había/ en quejarse, un filósofo decía/ que a trueque de quejarse/ habían las desdichas de buscarse»./

-¿Qué capricho diario se permite?
-El café-café, que no me lo quiten, aunque suba la tensión, como decía mi madre.

-¿Qué manía le acompaña?
- No irme a la cama sin haber leído algo nuevo.

-¿Un fantasma que le persiga?
-Sueño que Juan Pablo ‘el Arrollador’ quita el sitio en la pantalla a Juan XXIII, ‘el Bueno’.

-¿Rajoy o Zapatero?
‘Ni esto ni aquello’, digo con Unamuno, sino una alternativa cualquiera, con tal que no sea ’sucesoria’ (no más ‘aznaratos’ de uno u otro signo).

-¿Practica el ‘ande yo caliente, ríase la gente’?
-Andar caliente, sí, que soy friolero. Si la gente ríe o no, es su problema.

-¿Sin Dios se volvería loco?
-Ya no podría decir que no me siento solo cuando estoy solo. La lucidez sin sentido sería peor que la locura. Gracias a la Vida de la vida, que nos ha dado tanto…

-¿Alguna vez se creyó que esta vida ‘es un valle de lágrimas’?
-Pero si lloras por lo oscuro del valle, tus lágrimas no te dejan ver las estrellas.

-¿Lo mejor que le ha pasado?
-Querer y ser querido sin doblez.

-¿Cómo son sus vacaciones ideales?
-Paseando y respirando brisa de monte.

-¿Qué planes tiene para este verano?
-Disfruto de diez días en agosto, que me permiten ese pasear y respirar.

-¿Qué verano recuerda especialmente?
-Con quince años, en la finca de El Aguilucho, cercanía de Carrascoy. ¡Qué sabiduría popular la de José, el guarda!

-¿Qué le hace falta para ser feliz?
-La camisa del hombre feliz del cuento de Coloma, que no tenía camisa.

-¿De qué procura no olvidarse?
-De las estupideces que se oyen en nombre de la verdad y de las violencias que se cometen en nombre de la fe.

-¿A qué no le da la gana de renunciar?
-A la libertad de espíritu.

-Diga algo que lleve mucho tiempo queriendo decir
-¡Basta ya! ¡Jo…lines, basta ya!

-¿Qué nos recomienda para sobrellevar la crisis, la económica y la personal?
-Eliminar el cincuenta por ciento superfluo, empezando desde mi cuarto.

-¿Qué defiende?
-La convivencia.

-¿Con qué armas?
-El diálogo y los medios de comunicación.

-¿Cuál es su secreto mejor guardado?
-Si lo dijera dejaría de serlo.

-¿Contra qué tentación combate más?
-La tentación de callar por prudencia y caer en la ‘tercera vía’ del compromiso diplomático para quedar bien con los de arriba.

-Pedro Páramo es ‘un rencor vivo’. ¿Y usted quién es?
-Quisiera ser una ilusión viva.

-¿Qué no es?
-Un resentido.

-¿Qué salvaría de la decadencia?
-Otra vez, como Unamuno: ‘Recuerdos de esperanzas y esperanzas de recuerdos’.

-¿Cómo es su reino, dónde está su patria, quién es su Dios?
-Mi Dios es el enigma de quien se fió Jesús, que nos mostró su rostro y proclamó el Reino de Abba. El Reino (con mayúscula) es el ‘medio divino’ en el que se movía Jesús. La patria está en cada rostro doliente que nos refleja su rostro y nos pide liberación.


Fuente: Atrio

Lo que se ve es posible

aunque pareciera que no.

La naturaleza tiene esas sorpresas.

El fuerte y el débil,

Agresión y ternura.

Fortaleza y fragilidad.

Ambos en franca armonía.

Los animales nos enseñan;

Convivir es posible!
Cris

viernes, 23 de julio de 2010

Un texto hermoso


¿Cómo no amarte?
¿Cómo no responder a tu inmenso amor?
El néctar de tu amor ablanda al corazón más endurecido.
Tu profunda mirada derrite mi ego,
Tu eterna compasión derrama sobre mí mil gracias…
Has entrado en mí y te fundiste en mi ser.
Ya nada volverá a ser como antes.

jueves, 22 de julio de 2010

Acerca de la amistad



Nuestro amigo es la respuesta a nuestras necesidades.

Él es el campo donde se siembra con amor y se cosecha con agradecimiento.



Él es nuestra mesa y el fuego de nuestro hogar, nos acercamos a él con nuestra hambre, y le buscamos sedientos de paz.



Cuando nuestro amigo manifieste su pensamiento, no temamos al "no" , ni retengamos el "sí".



Y cuando él permanezca en silencio, nuestro corazón no debe dejar de oír su corazón.



Porque en la amistad, todos los pensamientos, todos los deseos, todas las esperanzas nacen y se comparten en espontánea alegría.



Cuando nos alejemos de un amigo, no debemos sentir dolor, porque lo que más amamos en él quizá esta más claro en su ausencia, igual que la montaña es más clara desde el llano para el que quiere subirla.



Y no se debe permitir que haya en la amistad otro interés que el ahondamiento del espíritu.



Porque el amor que no busca más que la revelación de su propio misterio no es amor, sino una red tendida que sólo recoge lo inútil, dejen que lo mejor de nosotros sea para nuestro amigo.



Si ha de conocer el flujo de nuestra marea, el menguante, que también conozca su reflujo y su creciente .

Porque, ¿qué amigo sería aquel que se tuviera que buscar para matar las horas?

Buscamos a nuestros amigos para vivir las horas.


Porque los amigos existen para colmar nuestra necesidad, no nuestro vacío.



En la dulzura de la amistad debe flotar la risa y los placeres compartidos.

Porque en el rocío de las cosas pequeñas, el corazón encuentra su alborada , su mañana y se refresca.




Autor: KHALIL GIBRAN

LA OPORTUNIDAD




La oportunidad es la ocasión de hacer algo,

pero hay que saber el justo momento

para aprovecharla.

La oportunidad no se presenta en la rutina diaria,

ni a quienes ven la vida de color gris,

es como una franca sonrisa en un

rostro desconocido.

La oportunidad tampoco se presenta

a quienes la buscan afanosamente.

Y es que la oportunidad puede ser espectacular,

así como discreta y disimulada.

Por eso, la oportunidad radica más bien,

en una cuestión de enfoque.

Es como si de pronto se te ocurriera

limpiar los cristales

a través de los cuales ves tu vida,

y resulta que el polvo acumulado en ellos,

no te permitía ver clara y brillantemente.

Tu vida en sí, es una gran oportunidad.

Quien diga que la vida siempre está

saturada de escollos

y no cambia esa manera de verla,

no se permite ver

que también esta llena de oportunidades.

Hay algunas personas que sólo alcanzaron

a ver una, en toda su vida,

y lograron metas jamás imaginadas.

!Se imaginan si hubieran podido ver,

las noventa y nueve anteriores que ignoraron!

Eres joven, aprende a verlas y aprovecharlas.

Eres maduro, muévete, no pierdas el tiempo.

Eres anciano, limpia esos lentes,

aún hay muchas por disfrutar.

La oportunidad es una bendición dirigida a ti

por quien te ama, la vida.

martes, 6 de julio de 2010

SINCERIDAD


¿Será porque soy grande o porque la vida me enseñó?

¿Será porque la experiencia me dice que es mejor?

¿Será por convicción?

Lo cierto es que cada vez me convenzo más de que ser sinceros abre caminos que de otra manera no sería posible. Las relaciones humanas, los vínculos, muchas veces están viciados de la actitud de ocultar lo que en realidad pensamos, creemos y sentimos. Actuamos de tal manera para que nos acepten, nos quieran, nos amen.

Construímos una realidad que tarde o temprano se caerá porque a medida que crezca la relación, el vínculo, nos mostraremos cada vez más como somos y si no fuimos sinceros desde un principio grande será la sorpresa del otro.

Muchos seguramente siente el miedo y prefieren sostener esta ilusión a perder ese vínculo. Pero para que sirve no querer probar si hay "agua en la pileta". Si no hay más vale enterarse pronto.

Creo en las relaciones humanas basadas en la sinceridad.

Creo en los vínculos transparentes que no usan caretas y menos interpretan personajes.

Creo en vos, así como sos.

Nos costará más aceptar a unos que a otros.

Nos querrán más o nos nos querrán, pero no nos podrán decir que no fuimos honestos y sinceros.


Cris



Desnuda. Despojada. Como vinimos al mundo. Sin nada.
Hay acontecimientos que nos dejan así.
Pero hay que empezar de nuevo.
Desde un nuevo nacimiento.
Renacer desde el dolor, desde el duelo para revivir, para resucitar.
Se puede, a pesar de todo y con ayuda de muchos se puede.
El amor que nos brindan los que nos quieren hace el milagro.
Nos caemos y siempre habrá alguien para ofrecernos su mano.
Esas manos nos vuelven a poner de pie.
El amor hace el milagro.
Se puede.

Cris

jueves, 17 de junio de 2010



LA ESPERANZA


La esperanza es aquello que nos ayuda a realizar nuestros sueños. Es la confianza de saber que podemos lograrlo. Que tarde o temprano se cumplirán nuestros deseos si realizamos acciones concretas para llegar a nuestras metas.
Muchas veces nos embarga la ansiedad, la ganas que todo suceda ya, sin embargo hay cosas que necesitan su tiempo para que maduren, para que se den.
No es fácil cuando uno está ilusionado, pero respirando profundo se puede vencer.
Como dice Samuel Johnson, escritor inglés:"Es necesario esperar, aunque la esperanza haya de verse siempre frustada, pues la esperanza misma constituye una dicha, y sus fracasos, por frecuentes que sean, son menos horribles que su extinción".

Así es, la esperanza es motor que nos indica que seguimos andando hacia lo que queremos, deseamos, soñamos. Y de eso se trata, como dice Galeano, de seguir andando.

Cris

lunes, 14 de junio de 2010

ESCRIBIR


Qué ganas de escribir.

Impulso motor que nace desde mi interior.

Contar. Relatar. Expresar.

Es cierto que cuando a uno le pica el bichito no lo podés frenar.

Necesidad. Emoción. Compartir.

Tres razones que mueven mi mano y la conducen hacia el papel.

Recuerdo cómo me gustaba, y me sigue gustando, entrar en una libreria escolar. Ese olor tan característico a lápices, gomas de borrar, cuadernos, hojas...

Nada me gustaba más que armar mi cartuchera.

Hoy me vuelvo a encontrar con esa emoción: escribir en un papel blanco lleno de espacio para mis recuerdos, emociones, pensamientos.

Un espacio para volcar mi espíritu en palabras,

mi mundo interno que late y quiere decir,

mis experiencias cotidianas que muchas veces se convierten en milagros,

mis descubrimientos de cada día porque cada día me sorprende algo,

mis aprendizajes que disfruto cada vez más porque me reconozco eterna aprendiz,

mis alegrías y tristezas que comparto con las personas que me quieren de verdad, alegrándose con mis alegrías y sosteniéndome en mis tristezas.

¡Cuánta vida en un papel!

Y lo más hermoso, la posibilidad maravillosa que da poder escribirla!

Cris

martes, 1 de junio de 2010

EN MI GETSEMANÍ


Getsemaní fue el jardín donde, según el Nuevo Testamento, Jesús oró la última noche antes de ser crucificado. Getsemaní está ubicado en la base del Monte de los Olivos, dentro de la ciudad de Jerusalén.

Mateo 26,36-45 ( evangelio de Mateo, capítulo 26, del versículo 36 al 45:

36 Cuando Jesús llegó con sus discípulos a una propiedad llamada Getsemaní, les dijo: «Quédense aquí, mientras yo voy allí a orar».37 Y llevando con él a Pedro y a los dos hijos de Zebedeo, comenzó a entristecerse y a angustiarse.38 Entonces les dijo: «Mi alma siente una tristeza de muerte. Quédense aquí, velando conmigo».39 Y adelantándose un poco, cayó con el rostro en tierra, orando así: «Padre mío, si es posible, que pase lejos de mí este cáliz, pero no se haga mi voluntad, sino la tuya».40 Después volvió junto a sus discípulos y los encontró durmiendo. Jesús dijo a Pedro: «¿Es posible que no hayan podido quedarse despiertos conmigo, ni siquiera una hora?41 Estén prevenidos y oren para no caer en tentación, porque el espíritu está dispuesto, pero la carne es débil».42 Se alejó por segunda vez y suplicó: «Padre mío, si no puede pasar este cáliz sin que yo lo beba, que se haga tu voluntad».43 Al regresar los encontró otra vez durmiendo, porque sus ojos se cerraban de sueño.44 Nuevamente se alejó de ellos y oró por tercera vez, repitiendo las mismas palabras.45 Luego volvió junto a sus discípulos y les dijo: «Ahora pueden dormir y descansar: ha llegado la hora en que el Hijo del hombre va a ser entregado en manos de los pecador.

De este pasaje de la vida de Jesús Eduardo MEANA escribió esta canción que nos representa en nuestros miedos y angustias. Es un aliento para esos momentos.

Para que mi amor no sea un sentimiento
Tan solo un deslumbramiento pasajero
Para no gastar las palabras más mías
Ni vaciar de contenido mi te quiero

Quiero hundir más hondo mi raíz en ti
Y cimentar en solidez, este mi afecto
Pues mi corazón que es inquieto y es frágil
Solo acierta si se abraza a tu proyecto

Mas allá, de mis miedos, mas allá de mi inseguridad,
Quiero darte mi respuesta
Aquí estoy para hacer tu voluntad
Para que mi amor sea decirte si, hasta el final

Duerme en su sopor y temen en el huerto,
Ni sus amigos acompañan al maestro,
Si es hora de cruz, es de fidelidades,
Pero el mundo nunca quiere aceptar eso

Dame a comprender, Señor, tu amor tan puro
Amor que persevera en cruz, amor perfecto
Dame serte fiel cuando todo es oscuro
Para que mi amor sea mas que un sentimiento

Mas allá, de mis miedos más allá...

No es en las palabras ni es en las promesas
Donde la historia tiene su motor secreto
Solo es el amor en la cruz madurado
El amor que mueve todo el universo

Pongo mi pequeña vida hoy en tus manos
Por sobre mis inseguridades y mis miedos
Y para elegir tu querer y no el mío
Hazme en mi Getsemaní, fiel y despierto.

Más allá, de mis miedos, más allá...

[url="http://musicayamigos.com/web/cancion/17895/EN-MI-GETSEMANÍ.html"]Eduardo Meana - EN MI GETSEMANÍ[/url]

lunes, 31 de mayo de 2010

NO VIAJO EN TREN, VIAJO EN AVIÓN



Mi bautismo de aire fue este fin de semana. Convocados por la Primera Comunión de nuestro ahijado fuimos a Neuquén. La brevedad de tiempo que propone el viaje en avión nos sedujo a comprar los tickets (los que viajamos en micro compramos pasajes). Cuando me metí en internet la primera vez, no pude comprarlos. Recién a los cuatro días los compré y desde ese día comencé a experimentar unos nervios que fueron creciendo con el transcurso de los días.
Hay cosas que todavía nunca hice y como el tiempo pasa y nos vamos poniendo viejos, me decidí a rendir el examen. El día anterior mis nervios se convirtieron en la necesidad de tomar una pastilla de carbón. Sí, no en vano al miedo le dicen “cagazo”.
Ese mismo día envié un mail a mis amigos y amigas para que me dieran valor. Uno de ellos estuvo muy gracioso: me dijo que volar era como el sexo: te entusiasmás, te ponés nerviosa, despegás, te sentís en el aire y finalmente cuando aterrizás terminás diciendo: ¡¿eso era?!
Saqué ventanilla. Me dijeron que si era primeriza me convenía apreciar la “vista”. Y así fue. Miré todo lo que pude. Y más cuando me mareé al despegar. Por suerte no llegué a hacer papelones.
Mi experiencia fue algo parecido a lo que me escribió mi amigo, pero con algunas modificaciones: mis nervios duraron todo el viaje, el de ida y el de vuelta. Los ruidos, turbulencias, subidas y bajadas, silencios, frenadas y dobladas en posición oblicua lograron que pensara y exclamará: ¡¡Aguante el micro!!
La verdad es que no lo disfruté. Es cierto que el tiempo se reduce considerablemente y que la vista desde el aire es maravillosa, pero ni eso logró hacerme cambiar de opinión.
Lo bueno es que sobreviví. Gracias a Dios, a los pilotos, y a la suerte que también es parte de la vida. Seguramente volveré a viajar en avión. Espero que la experiencia anterior me ayude a relajarme un poco, si esto no sucede quiere decir que nací para tener los pies en la tierra.

viernes, 28 de mayo de 2010


Nacimos para querernos. No me cabe ninguna duda. Cuando la vida nos cachetea nos damos cuenta que lo único importante es el amor. Ese amor que se manifiesta de mil maneras y en múltiples circunstancias.

La familia con su incondicionalidad, los amigos con sus palabras de aliento, las personas que nos acercan su saludo. Todo es amor encarnado: en acciones, en textos, en miradas,en palabras.

Solo el amor nos salva.

viernes, 21 de mayo de 2010

GRACIAS


Gracias por estar. Gracias por escucharme. Gracias
por acompañarme en este año tan duro.

Gracias a todos, muchas gracias!
Cris

LOS COLORES NOS ALEGRAN LA VIDA

Cuando la vida se te vuelve oscura nada mejor que encontrarnos con los colores. Estoy triste y muy cansada y buscar alegría en los colores está bueno.

CRÓNICAS COTIDIANAS: A EZEIZA EN TREN

Nos invitaron a un cumpleaños en Ezeiza. La agasajada cumplió 3 añitos y querían que fuéramos. Primer tema que se suscitó, quiénes iríamos. Con mucha alegría mis primos recibieron la confirmación de que allí estaríamos mi esposo y yo. Y si, nuestros hijos, ya grandes (son tres veinteañeros) nos dejan solos en las salidas. Dónde quedaron esos lindos niñitos que nos acompañaban a todos lados?!

Segundo tema, cómo llegar. Nuestros dos hijos varones tienen auto, pero uno estaba ocupado y el otro cursaba por lo que decidimos (sí, por lo menos déjennos creer que decidimos) ir en tren.

Vivimos en Bernal así que fuimos a la estación (hasta allí nos llevó nuestro hijo menor en el Sierrita). Sacamos los boletos. Esto es magnifico, desde Bernal se puede sacar ida y vuelta a Ezeiza por el módico precio de $ 3.70 c/u y eso que hay que hacer trasbordo en Avellaneda.

Diariamente viajo en colectivo. Hacía mucho que no viajaba en tren. Tanto es así que los asientos ahora son como los de los colectivos. La disposición de los mismos es toda una fila mirando hacia un lado y la otra hacia el contrario, o sea que los primeros que se ocupan son los que están en dirección al destino, si no llegaste a éstos te tocará viajar al revés con el consiguiente mareo si pasaste los 50. Yo casi me mareé, porque todavía no los cumplí. Me faltan dos largos meses!

Al instante que el tren se puso en marcha apareció un sinfín de vendedores. Mi esposo me advirtió, en ese momento, que ni se me ocurra empezar a comprarles. Asentí en silencio hasta que vino una nena como de 11 o 12 años junto a su padre. Ella cantaba y él la acompañaba con la guitarra, si bien en algunas partes hacía el coro, pero honestidad bruta, era preferible que se callara y dejara cantar a su hija. Lo cierto es que Priscila, así se llamaba, cantó con una voz preciosa. Yo, que tengo el oído un poco educado pues mi mamá es cantante lírica y de tanto escucharla cantar a ella y a otros tantos algo entiendo, me di cuenta que esta niña tenía impostación natural y un color y timbre de voz capaz de cautivarte. Lo que es la vida. Si algún productor discográfico o como se llame ahora, viajara en tren…

Cuando terminó lo miré a mi esposo que después de 25 años de casados ya sabe lo que quiero y sin que yo hablara me dijo resignado, cuánto le damos? La pregunta venía a cuenta que las monedas escasean y son de difícil acceso para quienes viajamos en bondi. Nosotros somos cuatro que lo hacemos diariamente, así que le dimos $2. Para mí súper ganados! No pensemos cuánto saca por día porque nos ponemos a cantar todos.

Cuando llegamos a Avellaneda, luego de vencer la tentación de comprarme colitas para el pelo, chicles, carilinas y llaveros linternas entre otras cosas, pasamos al tren eléctrico. Pasan alternados, uno con destino a Glew y otro a Ezeiza. Ni bien llegamos había un tren en el andén, pero la premisa era no correr pues era sábado y solo corremos de lunes a viernes para ir a trabajar. Así que al no poder leer el cartel que va adelante lo dejamos irse. Nos sentamos a esperar el otro y un señor no vidente hizo lo mismo. Mi esposo le preguntó a una señora que estaba cerca: ¿qué era? (se refería al destino). La señora contestó que no lo pudo ver. El ciego dijo también, yo tampoco lo alcancé a ver! Y se rió y nos reímos con él. Qué grande!

Nos contó que él tampoco tenía apuro porque ya había hecho su trabajo: entrenarse para correr. Era corredor. En una maratón que corrió en Santa Rosa, La Pampa, salió tercero.

Lo feliz que se lo veía. Seguimos charlando hasta que llegó el tren, el cartel decía Glew. “Este es el mío” se paró y sonriendo saludó para subir. Por suerte alguien le dio el asiento enseguida. No todo está perdido. Hay gente solidaria. Cuando partió mi esposo me dijo: “ y pensar que nos quejamos de tantas cosas! Con la señora que allí estaba nos miramos y comentamos ¡qué ejemplo de vida!.

Finalmente vino nuestro tren. Subimos y nos tocaron… asientos al revés! Otra ola de vendedores y gente que pide una ayuda para poder vivir. En Lanús subió una señora que repartió un papel escrito por ella en mitad de una hoja de cuaderno. Tenía varios que fue repartiendo uno a cada uno. El papel decía que en la vida no había tenido suerte y al no tener casa ni trabajo pedía nuestra ayuda para poder pagarse el hotel. Lo miré a mi esposo nuevamente y le dije: “¡te diste cuenta que son todos originales!” La mujer había escrito uno por uno los papeles y yo no podía dejar de imaginar con que esperanza habrá escrito cada uno. Y si, a ella algo también le di. Ya mi esposo me decía que nunca más viajaría conmigo en tren. Yo que lo conozco sé que no es verdad.

Por fin llegamos. Nos pasaron a buscar a la estación y disfrutamos de un hermoso cumpleaños familiar. La mesa que compartimos con mis primos y tíos con los que hacía mucho que no nos reuníamos, fue muy amena. Sí compartieron conmigo la partida de mi hermano y creo que este hecho nos dio ganas a todos de recuperar tantos años sin vernos. Es como si necesitáramos estar juntos, encontrarnos. La muerte de mi hermano fue un sacudón muy fuerte para la familia. Tenemos que hacernos tiempo para vernos, de eso se trata, de reunirnos. Pudimos hablar de lo que cada uno está haciendo y ponernos al día. Las penas y las alegrías. Los hijos de mis primos que no conocía, hay muchos chiquilines en la familia. La vida recién nacida se hace presente en estos chiquitos.

Con mi esposo decíamos que fue una verdadera Eucaristía. Una mesa donde se compartió y celebró la vida, haciendo memoria de los que ya no están físicamente con nosotros, pero sí viven en nuestros corazones y en tantos recuerdos compartidos. Pensamos que Jesús hizo lo mismo, compartió mesas y vida. Después con los seguidores y a lo largo de los siglos todo se fue desvirtuando y perdiendo el sentido. Es tiempo de recuperarlo.

Conclusión:

La vida sigue fluyendo con toda su fuerza.

La vida es intensa si nos damos cuenta.

Los milagros se suceden al lado nuestro si sabemos verlos.

Es tan grato vivir una Vida en Abundancia!! Jn 10,10

domingo, 16 de mayo de 2010

CELEBRA LA VIDA


No sé si soñaba, no sé si dormía
y la voz de un ángel dijo que te diga
celebra la vida.

Piensa libremente ayuda a la gente
y por lo que quieras lucha y se paciente
lleva poca carga, a nada te aferres
porque en este mundo nada es para siempre

Búscate una estrella que sea tu guía
no hieras a nadie reparte alegría

Celebra la vida, celebra la vida
que nada se guarda, que todo te brinda
celebra la vida, celebra la vida
segundo a segundo y todos los días

Y si alguien te engaña al decir te quiero
pon más leña al fuego y empieza de nuevo
no dejes que caigan tus sueños al suelo
que mientras más amas más cerca está el cielo

Grita contra el odio, contra la mentira
que la guerra es muerte y la paz es vida

Celebra la vida, celebra la vida
que nada se guarda, que todo te brinda
celebra la vida, celebra la vida
segundo a segundo y todos los días

No sé si soñaba no sé si dormía
y la voz de un ángel dijo que te diga...

Celebra la vida, celebra la vida
y deja en la tierra tu mejor semilla
celebra la vida, celebra la vida
que es mucho más bella cuando tu me miras

celebra la vida, celebra la vida...




http://www.youtube.com/watch?v=EJtilzXfm6Y

jueves, 6 de mayo de 2010

VOLVÍ CON UN DOLOR EN EL ALMA Y UNA TRISTEZA INFINITA, PERO VOLVÍ


Hace meses que no escribo en éste, mi espacio de expresión. Releyendo lo antes publicado parece premonitorio lo que pasaría: el 11 de diciembre mi queridímo hermano Alejandro (Alex, Ale, Alito) enfermó de pancreatitis y veintes días después falleció, justo el 31 de diciembre. La lucha fue brava. Él puso todo de sí. Nosotros también. Su familia, amigos y compañeros de trabajo estuvieron cada uno de esos veinte días acompanándolo, haciendo fuerza con él, rezando por su curación. Dije en mi perfil que soy una persona de fe. Recé a más no poder, hicieron cadenas de oración, vinieron varios sacerdotes de diferentes estilos de espiritualidad, todos hicieron oraciones por su salud. Finalmente murió. Para muchos tendría motivos más que suficientes para enojarme con Dios, pero les confieso, con el corazón en la mano, que no lo estoy. Creo que Dios lo recibió (no creo en la frase "Dios me lo quitó"), que Dulce , su hija, lo recibió y se alegró muchísimo, que él está gozando de la Vida eterna y está bien.
Obvio que lo que lo amamos estamos partidos en dos, se lo extraña tanto!! Queríamos estar con él por muchos años más. No pudo ser. En ese profundo Misterio que es la Vida, hoy no entendemos lo que sucedió. Era muy joven para morir. Sólo tratamos de aceptar, cada cual a su tiempo, que no es igual para todos, su partida.
No es fácil, nada fácil. Hay días que nos embarga la tristeza y cuesta quitarla. Hay momentos en el día que se nos hace muy difícil no extrañarlo. Nos ayudamos entre todos y nos ayudan los que nos quieren: amigos, compañeros, vecinos, gente que uno se cruza. Gracias a cada uno de Uds por su companía, gracias por simplemente estar. Es tan importante cuando nos pasan estas cosas!!!
Volví. A pesar del dolor y la tristeza, aquí estoy. Para seguir andando, con la firme intención de algún día transformar las lágrimas en una sonrisa. Es cuestión de tiempo. Ale vive en mí y eso es lo que cuenta!
Cris

lunes, 7 de diciembre de 2009

CUENTO: ALGUIEN GOLPEÓ SU PUERTA

Aquella tarde era distinta. La primavera se hacía presente en cada flor llenando el lugar de múltiples colores. Una imperceptible brisa recorría el jardín. Un perfume suave inundaba la habitación. En ella un hombre, sentado en la silla y apoyado en el escritorio, mantenía su mirada perdida hacia la ventana.
Cualquiera que lo viera pensaría que estaba absorto en aquel paisaje. Atento a tanta belleza, contemplando la obra de Dios.
Pero no, no era así. La paz que existía en ese lugar se había convertido en una tormenta dentro de él. Por su mente se sucedían, sin parar, escenas de su vida.
En su corazón las preguntas se agolpaban una tras otra.
En sus manos la transpiración se hacía presente.
-¿Es esto Señor lo que vos querés?
¿Es esta mi cruz?...
Había llegado hasta aquí por su propia voluntad, cumpliendo ese ardiente deseo de servir a sus hermanos. Su convicción de hacer presente en este mundo deshumanizado una luz de esperanza.
Y ahí estaba. Angustiado, rodeado de gente y sólo a la vez. Asqueado. Perturbado. Herido por no sentir, ni siquiera, el afecto de sus hermanos de congregación.
A su vida le había encontrado un sentido. Vibraba ante el Proyecto de Jesús y la posibilidad de vivirlo en entrega generosa y total. Y pensaba: ¿Qué me queda de todo esto Señor? ¿Qué me queda?
De pronto alguien golpeó su puerta. Imprevistamente. Sorpresivamente. Hubo sobresalto. Por un instante no sabía que pasaba, dónde estaba, qué hacía.
Nuevamente dos golpes secos en la puerta.
- “Sí. Un momento”, gritó. Se puso de pie, respiró profundamente y se dirigió hacia la puerta. La abrió lentamente y se encontró con esa cara conocida, tantas veces vista, de su hermano de comunidad y con la otra, desconocida, que irradiaba por un lado temor, respeto, inquietud; y por el otro, juventud, lozanía, frescura propia de sus 24 años.
_” Ah! Eras vos? Entrá, entrá”. Aquella visita había sido anunciada. Un joven vendría a verlo porque quería hablar con él. Lo conocía de verlo en las misas, de escucharlo en esas homilías profundas y comprometidas.
Acercó el termo con el agua caliente, el mate, la yerba, que ya había preparado en su mesa esperando aquel encuentro.
Un olorcito dulce se instaló en esa habitación que hasta hace un instante era demasiado fría. Hubo chistes, de esos que se dicen para romper el hielo y la charla fue surgiendo amena, distendida, espontánea.
Hasta que llegó el momento, la razón de aquel encuentro, la pregunta directa que esperaba idéntica respuesta.
Aquel muchacho se estaba planteando consagrar su vida a Jesús mediante el sacerdocio. Tenía muchas cosas que preguntar. Estaba lleno de entusiasmo y sana curiosidad. ¿Cómo es esta vida? ¿Qué significa ser sacerdote? ¿Cómo se vive el carisma, la entrega?
Contó que desde chico sintió de manera especial la amistad de Jesús. Hubo momentos que lo marcaron especialmente. Recibir por primera vez el libro de la Palabra, prepararse para la Primera Comunión, aquel día que recibió a Jesús sacramentado. Su familia, papá y mamá y las oraciones que hacían juntos cada noche antes de dormir.
¡Y esa abuela… esa abuela que con sus dulces historias lo ayudaron a vivir, de manera más cercana, la presencia de Dios!
A través de sus catequistas descubrió a un Jesús comprometido con su tiempo, jugado por sus ideales, amigo de todas y de todos los que iban a su encuentro. Un Jesús preocupado por la justicia, la verdad, por honrar con su vida la vida de Dios.
Y así fue que un fin de semana, durante un retiro, sintió que algo ardía en su corazón. Confundido, emocionado, aturdido, aterrorizado, amando al máximo tardó un tiempo para descifrar lo que le había pasado. Sí, era el llamado que Jesús le hacía personalmente.
Mientras que el muchacho contaba esto el rostro de aquel sacerdote se iba iluminando. Esbozaba alguna sonrisa y recorría sin habérselo propuesto, su propia historia. Por un momento revivió su encuentro con Jesús. Aquel momento que sintió el mismo llamado a consagrar su vida al Señor como sacerdote.
Se emocionó tanto que a punto de confesarle al muchacho lo mal que se sentía, no pudo hacerlo. Calló, siguió cebando mate y más que nada escuchó. Solo al final del encuentro le dijo: “Si vos crees profundamente en lo que hacés, ganamos todos.” Esta frase caló hondo en él. Es que parecía que se lo decía a él mismo con su propia voz.
Se despidieron prometiéndose volverse a ver. Un apretón de manos, una palmada en el hombro y todo lo compartido sellaron una amistad que prometía crecer.
Y luego de acompañarlo hasta la puerta volvió a la habitación. El día brindaba un cálido atardecer. El agua del termo invitaba a un último mate. La oración llegó a sus labios sin darse cuenta y de cara al crucifijo agradeció aquel día. Había descubierto que a pesar de todo seguía en su interior aquel fuego que un día ardió en su corazón.
Aquella charla con ese joven se había convertido en una ráfaga de viento que hizo reavivar las llamas a punto de extinguirse.
Reconoció que en la vida hay momentos de crisis que bien llevadas ayudan a crecer.
Que la fidelidad se pone a prueba recién cuando existe la posibilidad de ser infiel. Y estos momentos coinciden cuando las llamas comienzan a apagarse.
Que el Señor no nos abandona y se manifiesta a través de tantos hermanos.
Que vale la pena vivir un Getsemaní para poder decir como Jesús: “Padre aleja de mí este cáliz, pero que no se cumpla mi Voluntad sino la tuya”; voluntad que no es otra que ser fieles a su Proyecto.

NO TE RINDAS




No te rindas, aún estás a tiempo De alcanzar y comenzar de nuevo,
Aceptar tus sombras,
Enterrar tus miedos,
Liberar el lastre,
Retomar el vuelo.
No te rindas que la vida es eso,
Continuar el viaje,
Perseguir tus sueños,
Destrabar el tiempo,
Correr los escombros,
Y destapar el cielo.
No te rindas, por favor no cedas,
Aunque el frío queme,
Aunque el miedo muerda,
Aunque el sol se esconda,
Y se calle el viento,
Aún hay fuego en tu alma
Aún hay vida en tus sueños.
Porque la vida es tuya y tuyo también el deseo
Porque lo has querido y porque te quiero
Porque existe el vino y el amor, es cierto.
Porque no hay heridas que no cure el tiempo.
Abrir las puertas,
Quitar los cerrojos,
Abandonar las murallas que te protegieron,
Vivir la vida y aceptar el reto,
Recuperar la risa,
Ensayar un canto,
Bajar la guardia y extender las manos
Desplegar las alas
E intentar de nuevo,
Celebrar la vida y retomar los cielos.
No te rindas, por favor no cedas,
Aunque el frío queme,
Aunque el miedo muerda,
Aunque el sol se ponga y se calle el viento,
Aún hay fuego en tu alma,
Aún hay vida en tus sueños
Porque cada día es un comienzo nuevo,
Porque esta es la hora y el mejor momento.
Porque no estás solo, porque yo te quiero.

domingo, 6 de diciembre de 2009

CLUB ACARICIADORES DE ALMAS

Este Club nace de las ganas de hacer felices a las personas. Se trata de dar una mano a quien la necesite. Para integrar este club y ser considerado socio hay que cumplir con los siguientes requisitos:

Ser una persona que sepa escuchar y ver las necesidades de los otros.

Tener un corazón sensible

Ser generosos

Estar atentos a las cosas que suceden alrededor nuestro

Tener la capacidad de ponerse en los zapatos del otro

Ser solidarios

y sobre todo AMAR PROFUNDAMENTE AL SER HUMANO.

Todos y todas podemos ser socios

Querés ingresar?

Serás muy bienvenido/a.